Nací en Bogotá, pero hace algunos años la vida me llevó a construir un hogar lejos de ella.
Diario de Migración nació como un espacio para escribir sobre los cambios que llegan cuando dejamos atrás un lugar, una versión de nosotros mismos o una idea de cómo imaginábamos nuestra vida.
Aquí escribo sobre migración, identidad, amor, pérdidas, comienzos y todas esas transformaciones que no siempre tienen un nombre, pero que terminan cambiándonos profundamente.
Durante mucho tiempo escribí solo para mí.
En cuadernos, notas del celular y documentos que rara vez compartía con alguien más.
Con el tiempo entendí que muchas de las preguntas que me acompañaban también habitaban a otras personas. Y así comenzó este proyecto.
No tengo todas las respuestas.
Todavía estoy aprendiendo.
Todavía me estoy reconstruyendo.
Todavía estoy descubriendo quién soy después de cada cambio importante que la vida pone en mi camino.
Este espacio es una bitácora de ese proceso.
Un lugar para detenerme, observar y poner en palabras aquello que a veces cuesta entender mientras lo estamos viviendo.
Gracias por leer.
Y por acompañarme en este viaje.
Con cariño,
Karol.

