12 de enero 2023
La Haya: 21:48 hrs
Bogotá: 15:48 hrs
A veces me pregunto cuántas cosas nos faltaron por vivir. Cuántos abrazos y besos no nos dimos, cuántos «te amo» no dijimos, cuántos logros no compartimos y cuántas historias no nos contamos.
Me refugio en la idea de que, desde algún lugar, me ves. Caminas a mi lado, secas mis lágrimas, me abrazas en la oscuridad y celebras mis victorias. Creo que ese es el lugar de refugio donde un día volveremos a abrazarnos y todo lo que no tuvimos se enlazará para amar el gran sí.
Me hubiese gustado tomarte más fotos. Tener más videos con tu voz porque, aunque no quiera admitirlo, a veces esa voz que durante tanto tiempo fue consuelo empieza a perderse entre todos los sonidos que el cerebro almacena cada día.
Me pregunto qué pensarías de mí y cómo tomarías mis decisiones. Te fuiste tan pronto y te extraño tanto.
Es curioso lo que empezamos a valorar con los años. Lo que de jóvenes no alcanzamos a ver.
Ya quisiera haber sido más inteligente y haberte aprovechado más.
Te pienso todos los días.
Y cada vez que apareces en mis sueños quisiera no despertarme. Hablar contigo. Oírte. Verte. Abrazarte.
Cada vez que te sueño me pregunto qué me querrás decir. Entonces llamo a mi abuelita y le digo:
— Mi abuelito vino a verme.
Como si ella tuviera una respuesta que yo quisiera saber. Como si pudiera explicarme por qué sigues visitándome.
Qué extraña nostalgia hay en tu ausencia, Frenchu.
Desde el 2014 cambiaron muchas cosas. Muchísimas.
Pero hay dos que permanecen intactas:
Mi amor por ti.
Y mi pechito inflado de orgullo por ser tu nieta.
Qué extraña nostalgia habita en los «hubiese».
Qué extraña alegría vive en los «lo que hicimos».
Espero verte en el momento indicado.
Y, como si fuera el paraíso prometido, abrazarte y vivir eternamente contigo y con nuestra familia.
Te extrañaré siempre.
Y mis ojos seguirán llenándose de todos los sentimientos que despierta hablar de ti: de mi niñez, de mi juventud y también de mi adultez, con la esperanza de que, donde estés, me veas, me abraces y me bendigas.
