20 de octubre 2022.
Ams: 09:00 pm
Bog: 02:00 pm
Lunes:
Loki, hoy lloré y pensé en ti.
Pensé en el olor de tus paticas de chito y en la manera en que me lamías la cara cuando lloraba.
En tu consuelo durante los días de agobio.
Y te extrañé demasiado.
Extrañé sentir que venías caminando hacia mí o escuchar tus pasos en las escaleras.
Y lloré, Loki.
Y te pensé todo el tiempo.
Extrañé tus ladridos y tus ojitos, tu trompita negra y tu pelo suavecito.
Extrañé que me pidieras galletas o que te emocionaras cuando íbamos a salir a caminar un ratito.
Y ahora lloro, Loki.
¿Cómo te estarán tratando?
¿Quién te está cuidando?
¿Sabrás todo el amor que te tengo?
¿Sabrás que me despierto a mitad de la madrugada pensando que estás aquí?
Tengo un vacío gigante que no cabe en ninguna racionalidad más allá de extrañarte y añorarte.
No hay lógica en este vacío, amor mío.
Te amo, te pienso y te extraño.
Y lloro por no saber qué haces ni cómo estás durmiendo.
Y lloro porque eres tanto y no me puedo comunicar contigo.
No me puedes leer.
Yo no te puedo llamar.
Llevo tres semanas sin ti y tengo este vacío en el pecho por no poderte hacer entender cuánto significas para mí.
Este afán mío de sentir mis brazos completos al abrazarte y mi alma llena al besarte.
¿Debí decirte más seguido que te amaba?
Mi Loki Patricio, ¿cuándo te voy a ver de nuevo?
Me consuelo viendo las mil y un fotos y videos que tengo de ti, pero no es lo mismo.
Esa vaina no es lo mismo.
Eres tan pequeñito y estás lleno de tanto.
Mi solecito.
Mi verano.
Mi amor lindo.
Mi amor puro.
Te amo, te pienso, te extraño, te añoro, te sueño, te de todo.
Me has dado tanta vida con tu vida y ahora estoy así, separada de ti por kilómetros.
¿Estarás asustado?
¿Cómo estará tu ánimo?
Mi Loki del corazón.
Hoy lloré, por tanto.
Por el agobio.
Por la tristeza.
Por la melancolía.
Y por tu ausencia en mis brazos.
Por tu ausencia en mis días.
Estoy buscando una casa para los dos.
Una casa tuya y mía.
Con tus juguetes y esa hedionda serpiente que espero que aún exista.
Con tus cobijas.
Con tu pelo y tu olor.
Con tu orden/desorden.
Con todo tú.
Loki, hoy lloré.
Y me desahogué como aquellos días en los que me sentaba en el suelo y tú me lamías la cara y te sentabas a mi lado para asegurarte de que no llorara más.
Eres tanto consuelo.
Eres tanta vida.
Eres un rayo de luz.
Oro por tenerte conmigo.
En mis días.
En mis horas.
A mi lado.
He llorado por esta nueva realidad que no encaja en los escenarios que había soñado.
Creo que lloré por el tiempo que invertí.
Y por lo que amé.
Y por todo lo nuevo que tengo que hacer.
Y porque sí.
Simplemente, porque sí.
Siento que estas lágrimas han estado aquí estancadas.
Porque no siento que vengan solo de mis ojos.
Vienen de mi estómago.
De todo mi cuerpo hundiéndose al mismo tiempo.
Mis células lloran y descansan.
Lloré, Loki.
Por las decisiones que afronto.
Por el amor que no funcionó, aunque de eso te hablo después.
Pero lloré.
Me maquillé.
Y seguí trabajando como si no pasara nada.
Como si no pesara la vida.
Como si no fuera una persona diferente a la que soy siempre.
Esta racionalidad que estoy enfrentando cuando yo soy puro corazón.
Pura emoción.
Tener que pensar todo.
Paso a paso.
Con cabeza fría.
Cuando mi corazón se siente en llamas.
Mi amor Loki,
hoy me limpié.
Hoy lloré.
